Carrito
La cesta está solita :(
En multitud de ocasiones se acercan hasta la oficina de farmacia personas extremadamente preocupadas por el aspecto de su piel, gente que ha probado un gran surtido de dermocosméticos, han acudido a varios especialistas e incluso muchos de ellos se han sometido a tratamientos dermoestéticos y ésta es mi sorpresa: un porcentaje bastante alto de ellos no realiza el paso número uno de cualquier rutina dermocosmética, la limpieza.
Una buena limpieza consta de dos pasos: limpieza o desmaquillado y tonificación y es fundamental para que la estructura de la piel permanezca intacta, eliminar las células muertas, los restos de polvo, contaminación,… y, por supuesto, maquillaje en el caso de usarlo. Hay que eliminar cualquier impureza para que la piel respire, y si aplicamos algún dermocosmético, éste realice su función al 100% así que no me valen excusas como la falta de tiempo, el yo no me maquillo, o me aplico un poco de agua y listo.
Mi experiencia en la oficina de farmacia me indica que muchas veces abandonamos la limpieza por ignorancia o por malas experiencias con productos inadecuados. La importancia ya os la he comentado antes y respecto al limpiador hay multitud de ellos, capaces de adaptarse a cada tipo de piel, necesidad y gusto personal (por ejemplo, si prefieren la limpieza con o sin agua). Os indico brevemente las principales características de cada uno de ellos y para quién estaría indicado:
Excepto cuando usemos un agua micelar o una loción desmaquillante en gel, tras el limpiador hay que poner un poco de tónico que complemente la limpieza, refresque y reestablezca el pH de la piel. Aquí podemos encontrar tónicos básicos que solo realicen tales funciones o algunos más específicos a los que se le incorporan algunos activos que desempeñen otras funciones: cerrar el poro, disminuir la inflamación, mejorar la circulación,… p.EJ. Blemish+Age Solution reduce los poros en pieles grasas y con imperfecciones.
A este surtido de limpiadores me faltaría añadir las toallitas limpiadoras, a los que me gustaría indicaros que sólo deben ser usadas de forma puntual bien para retirar el maquillaje o para una limpieza esporádica, ya que usadas a diario, podrían resecar la piel e irritarla.
Como veis, hay limpiadores para todos los gustos, así que no me valen más excusas y por supuesto, no quiero a nadie más gastando tiempo y dinero en magníficos tratamientos dermocosméticos que sólo funcionan a la mitad porque no nos limpiamos el rostro previamente. Limpiar y tonificar son dos pasos básicos que jamás podemos olvidar.